lunes, 5 de febrero de 2018

El criticón, sed bienvenidos a la embajada…



¡Hola perdid@s! Hoy vengo a hablaros de la obra que pude disfrutar el pasado fin de semana de la mano de Teatro del Temple en el Teatro Principal de Zaragoza.  Se trata de El criticón, una adaptación de José Luis Esteban de la excepcional obra de Gracián, bajo la dirección de Carlos Martín.  Una metáfora de la sociedad, con un cierto toque nihilista, que tanto entonces como ahora se configura como una sociedad que se descompone, donde la corrupción, el mal y el poder van dañando la conciencia, el alma y el espíritu hasta hacerla desaparecer, que José Luis Esteban ha llevado a un contexto intemporal aplicable a cualquier momento, pasándolo por el velo de la comedia e incluso, en cierto modo, el musical.

Un texto y una idea complejos, puestas en escena por un reparto 100% aragonés que no deja a nadie indiferente.  Nos encontramos ante una embajada en la que Salastano (Félix Martín) está celebrando una fiesta con lo mejor de la cada casa, en la que se mezclan doctores, embajadores, banqueros, sacerdotes… amenizada por un autómata músico, Quirón (Gonzalo Alonso), que parece no tener fin. A ella llegan nuestros protagonistas, Critilo (José Luis Esteban) y Andrenio (Alfonso Palomares), unos náufragos en busca de Felisinda, a los que se les ofrece comida, refugio y, por qué no, convertirse en uno de los invitados de esta fiesta perpetua.

Así, esta embajada intemporal, morada de almas desvirtuadas, se constituye como un foco de mal, donde el poder y la mezquindad se personalizan en cada uno de nuestros intérpretes (quizá pudiendo asimilarlos en cierto modo, incluso, a los pecados capitales) convirtiéndose en una trampa ¿sin salida? para dos almas inocentes, las de nuestros náufragos, pero dejando una puerta abierta a la esperanza por la que poder escapar frente a todas las caras podridas que nos muestra la sociedad.

Foto:  Marcos Cebrián

Además de Critilo, Andrenio, Salastano y Quirón, encontramos grandes interpretaciones en el resto del elenco.  Argos (Charles Bad) como el creador de la teología solar, Egenio (Francisco Fraguas) banquero y estafador, Virtelia (Minerva Arbués) doctora alemana que parece encarnar a la misma Circe y Volusia (Encarni Corrales) sexy, con cierto toque de lascivia y de provocación que la condenan, constituyen el resto de invitados en esta fiesta que, haciendo un paralelismo con “El ángel exterminador” de Buñuel, sólo ansían la libertad de su alma, salir de allí, ser libres y vivir, pero eso no siempre es posible.  Sólo un alma buena podrá liberarse ¿habrá esperanza para alguno de ellos?

Un buen punto de partida, música en directo que ameniza la velada, canciones “pegadizas”, un texto excepcional y unas interpretaciones maravillosas, junto con una puesta en escena donde el mobiliario y los ventanales cobran una vida y una importancia sorprendente para el espectador… una buena opción, sin duda, para disfrutar de una noche de teatro, que además es de las que “dejan poso”, con un trasfondo ideológico en el que no se logrará nunca una opinión unánime… el cielo, el infierno, el bien, el mal…  lo único claro es que todos ellos forman parte de un único elemento:  la existencia humana.  

Así que, si os gustan las historias con trasfondo no os la podéis perder, puesto que además es un montaje con un sutil toque de comedia, suficiente para poder amenizar la velada al espectador.  Una maravillosa opción para disfrutar del talento aragonés, no os la perdáis, seguro que os gusta, ¡palabra de perdida!😉


EL CRITICÓN
TEATRO DEL TEMPLE
Puntuación 8.5 / 10

Basado en la novela de Baltasar Gracián

Autor.- José Luis Esteban

Dirección.- Carlos Martín

Reparto:

José Luis Esteban.- Critilo
Alfonso Palomares.- Andrenio
Félix Martín.- Salastano
Charles Bad.- Argos
Francisco Fraguas.- Egenio
Minerva Arbués.- Virtelia
Encarni Corrales.- Volusia
Gonzalo Alonso.- Quirón / Músico

 
 

miércoles, 31 de enero de 2018

Tebas land, el mito de Edipo llevado a nuestros días



¡Hola perdid@s! Hoy vengo a hablaros de una magnifica producción de El Pavón Teatro Kamikaze, en conjunto con la Compañía Salvador Collado, que pudimos disfrutar en el Teatro del Mercado de Zaragoza la pasada semana.  Se trata de Tebas Land, un traslado del mito de Edipo a nuestros días, con un texto de Sergio Blanco y bajo la dirección de Natalia Menéndez,  a través de la muestra del proceso de autoría de una obra teatral.

Tebas Land es una obra que me atraía desde el principio, desde las primeras publicaciones en que El Pavón Teatro Kamikaze anunciaba su estreno, y tanto es así que estaba planificando viaje a Madrid para, entre otras representaciones, poder disfrutarla.  Y es que la mano de Teatro Kamikaze es sinónimo de calidad, como ya hemos podido comprobar en otras obras (Hamlet, Idiota, Arte...) y además contando con Israel Elejalde encabezando el reparto (sin dejar de lado a Pablo Espinosa) se convierte en una apuesta segura.

Nos encontramos ante un texto muy complejo y una acción que también lo es.  En un escenario que muestra el patio de una prisión se va desarrollando nuestra historia. Israel Elejalde se configura como el autor de una obra teatral, un autor que ha encontrado una trama que intenta contar de modo objetivo respecto a un caso de parricidio, donde un menor asesinó a su padre de un modo cruel.  ¿Cómo contar la verdad? ¿Qué mostrar y qué ocultar de una historia tan llena de matices como la que el condenado, Martín Santos (Pablo Espinosa) le relata en cada encuentro entre esos barrotes? Quizá la mejor opción sea que el propio Martín se interprete a sí mismo pero, ¿esto será posible?  Y lo más crudo, ¿cómo puede un hijo matar a su padre? 

Foto.- Vanesa Rabade

Con el desarrollo de la obra, estas cuestiones iniciales se van tornando en otras diferenciadas, ya no tanto sobre el por qué de la historia, sino que las dudas se presentan en cuanto al cómo, ¿cómo contar la historia? ¿cómo respetar la verdad?, y así nos lo muestran tanto el autor de la obra (Israel Elejalde) como el intérprete encargado de llevarla a cabo (de nuevo el propio Pablo Espinosa) a lo largo de los encuentros entre ambos.  Así, estos encuentros a dos bandas construyen el trama de la representación, con una profundidad en la que es difícil intentar obviar cuestiones de carácter moral, y donde el dolor y la ternura comienzan a cobrar una inesperada importancia durante un gran periodo de la obra en el personaje de Martín, su sufrimiento, su dolor, su impotencia, su enfermedad… y sobre todo, su soledad como el mayor de los males que sufre.
 
La escenografía sorprende desde el inicio; una celda con barrotes de tres metros y un circuito de videovigilancia que enfoca al espectador en el momento de su entrada a la sala, una canasta, un balón, una mesa con un portátil y un rosario de pétalos (que sirve para diferenciar al personaje), junto con una gran iluminación que consigue hacer distinguir al espectador cada uno de los momentos en que éste se encuentra.

Estamos ante una obra que, a nivel interpretativo “te llega”. Unas excepcionales puestas en escena te transmiten el dolor, la duda y la soledad de nuestros protagonistas, destacando, como ya señalé, a Pablo Espinosa, al que sólo conocía de haberlo visto en televisión, y que me sorprendió muy gratamente, mostrando una enorme madurez como actor y un gran talento, que junto a un maestro como Israel Elejalde hacen que un brillante texto se convierta en un producto de absoluta calidad.  Por todo ello, sólo puedo recomendaros encarecidamente que, si podéis verla, lo hagáis.  Un gran texto y unas magníficas interpretaciones que os calarán hondo y os harán cuestionar gran parte de vuestros esquemas morales. No os la perdáis, os encantará ¡palabra de perdida!😉


TEBAS LAND
EL PAVÓN TEATRO KAMIKAZE / COMPAÑÍA SALVADOR COLLADO
Puntuación 9 / 10

Texto.- Sergio Blanco

Dirección.- Natalia Menéndez

Reparto:

Israel Elejalde
Pablo Espinosa

Web.- Tebas Land 

lunes, 29 de enero de 2018

Los atroces, ¿tenemos la posibilidad de elegir nuestro destino?



¡¡¡Hola perdid@s!!! Tras volver a disculparme por el retraso en las entradas, en esta ocasión voy a hablaros de una maravillosa obra que pude disfrutar este enero en el Teatro de la Estación de Zaragoza.  Se trata de Los Atroces, una adaptación de la saga de los Átridas, creación colectiva (como el propio elenco predica) del reparto, con una brillante dirección y dramaturgia de Vanessa Martínez, que pudimos disfrutar de la mano de la compañía Teatro de Fondo.

            Me enteré un poco tarde de que esta obra venía a Zaragoza, pero a tiempo para no perdérmela.  Es una obra que, a pesar de no haber estado una larga temporada en Madrid (por cuestiones de marketing, supongo), se alzó con el primer premio del XIX Certamen de Directoras de Escena y, quizá esa fue una de las causas por las que “metió tanto ruido” en el ambiente teatral, “ruido” más que merecido, pues una representación de este nivel así lo merece.

Foto:  Teatro de Fondo

            Un elenco de actores curtidos en las tablas manejan el texto de un modo admirable, un texto complejo, donde cada uno de ellos se desdobla en varios personajes distintos, con lazos familiares que los unen y que, antes de iniciar la representación, el propio reparto explica de modo sucinto al espectador (quién son, qué son y qué les une).  Así,  este texto nos muestra cada una de las “maldades” de los miembros de una familia y el devenir que les espera hasta llegar al momento presente, convirtiéndolos en malditos, con un atormentado Orestes encarnado en la piel de Mon Ceballos.

            Con una sencilla escenografía donde el poder de la luz traslada al espectador a cada momento de la trama, y un vestuario que rápidamente puede transformarse para mostrar a cada uno de los personajes, se desarrolla nuestra historia, dejando a un lado la tragedia para encuadrarse en  los márgenes de una comedia negra, donde cada uno de nuestros protagonistas cuenta su historia personal, y cómo cada uno de ellos puede, fácilmente, llegar a un límite donde el corazón y los instintos vencen a la razón (infanticidio, incesto, canibalismo, parricidio…), desde inicios del siglo XIX hasta nuestros días, relatando la historia de Hipodamia (Vanessa Martínez, en lugar de Nuria Benet que figuraba en el programa), Tántalo y Atreo (ambos Pablo Huetos), Pélope y Agamenón (Gustavo Galindo, en lugar de Vicenç Miralles), Tiestes, Mírtilo y Egisto (en la piel de Pedro Santos) o Clitemnestra, Dione y Pelopia (por Gemma Solé).   Vanessa Martínez dirige así una admirable labor llevando a todos estos personajes a nuestros días, todo ello sin perder el humor, demostrando un derroche de talento interpretativo por parte de todo el reparto y dando lugar a un espectáculo que no os deberíais perder. 
 
Estamos, pues, ante una de las obras más aclamadas por público y crítica, de modo merecido, por la maravillosa interpretación y el espectacular trabajo de cada uno de los miembros del reparto, así como por el brillante montaje que nos traslada de la tragedia a la comedia de modo sublime.  Como os digo, perdid@s, no os la perdáis, o si no, luego os arrepentiréis… ¡palabra de perdida!😉


LOS ATROCES
TEATRO DE FONDO
Puntuación 9 / 10

Basado en la saga de Los Átridas
 
Dirección y dramaturgia.- Vanessa Martínez

Reparto:

Vanessa Martínez.- Hipodamia / Electra
Mon Ceballos.- Orestes
Pablo Huetos.- Tántalo / Atreo / Psicólogo
Gustavo Galindo.- Pélope / Agamenón
Pedro Santos.- Tiestes / Mírtilo / Egisto
Gemma Solé.- Clitemnestra / Dione / Pelopia