viernes, 12 de octubre de 2018

Con lo bien que estábamos (Ferretería Esteban)


            ¡Hola perdid@s!  Hace mucho  tiempo que no podía pasarme por aquí, y después, como ya terminó la temporada, pues tampoco tenía mucho más que contaros (ya lo echaba de menos…)  pero ahora.. ¡¡¡He vuelto a la carga!!!  ¡¡¡La temporada nueva ha comenzado y el mundo “perdido” está super activo y motivado con ella!!!  Y qué mejor que comenzarla con la maravillosa obra que nos está visitando durante todos estos días de las fiestas del Pilar, llenando hasta la bandera a diario, y con talento de la tierra: “Con lo bien que estábamos (Ferretería Esteban)”, la producción de Nueve de nueve Teatro, que se estrenó a nivel nacional en nuestro Teatro Principal de Zaragoza, y pude disfrutar el día del preestreno.

            En ella, nos encontramos con nuestros protagonistas, Esteban (Jorge Usón) y Marigel (Carmen Barrantes), dos seres felices con su vida, con su ferretería y sus rutinas, pero un día algo cambiará, y será por culpa del teatro, de la música y del arte, porque “se te mete por dentro” y ya nada vuelve a ser igual.  Eso es lo que le ocurre a nuestro protagonista, Esteban, cuya anodina (aunque aparentemente satisfactoria) vida da un vuelco al descubrir el espíritu del arte, que lo lleva a soñar, a sentir, a vivir intensamente, y a cuestionarse la propia existencia ¿es necesario vivir como vivimos? ¿o podemos vivir como queremos? ¿y los sueños, dónde quedan?...

Foto:  Javier Naval

            Estamos pues ante una especie de canto a la libertad de espíritu, ¿por qué seguir los cánones establecidos si la felicidad real no la obtenemos por dichos cauces?  Y esta es la idea base que el director y dramaturgo José Troncoso utilizó de base para esta obra, nacida de apuntes, de improvisaciones, de ideas que llegan a la mente por sorpresa, dotándolas de un hilo conductor básico, la vida de nuestros dos protagonistas, Esteban y Marigel; una obra que no podemos clasificar de modo claro en un determinado género, ya que, no es un musical, ni un drama, ni una comedia, ni una tragedia, sino una mezcla brillantemente ligada de todos estos ingredientes que le llega al espectador hasta el fondo del corazón.

            Además, contamos con Néstor Ballesteros, el pianista que da vida a la música compuesta por Mariano Martín, y que dota de gran realidad a la obra, donde acompaña a nuestros protagonistas en cada uno de sus movimientos y en las enormes demostraciones de la capacidad vocal de los mismos que interpretan varias canciones en directo, para satisfacción del espectador.  Con una escenografía ligera, su estilismo nos recuerda un poco al de “Cabaré de caricia y puntapié”, pero solo es apariencia, puesto que nada tiene que ver ni el estilo de la obra ni su trasfondo.

            Por todo ello, solo puedo recomendaros fervientemente que acudáis al Teatro Principal de Zaragoza a disfrutarla, que ya le quedan poquitos días aquí, pero después comenzarán gira que los llevará por los teatros de España, desde el Teatro Español en Madrid, hasta Extremadura, Navarra y muchas otras ciudades de nuestra geografía; y que una vez allí, os dejéis llevar por la música, el arte, los sueños (con Canarias 😉), la plena libertad… para que al final, ese “Buenos días caballero, ¿qué quería? ¿Qué le pongo? ¿Qué va a ser?” también “se os meta por dentro” y os haga libres.  Os encantará, ¡¡¡palabra de perdida!!! 😊



CON LO BIEN QUE ESTÁBAMOS
 (FERRETERÍA ESTEBAN)

NUEVE DE NUEVE TEATRO
Puntuación 9 / 10

Dirección y dramaturgia.- José Troncoso

Reparto:
Jorge Usón.- Esteban
Carmen Barrantes.-  Marigel

Música.- Mariano Marín
Pianista.- Néstor Ballesteros

jueves, 17 de mayo de 2018

Lulú, el mito de la mujer fatal de la mano de Bezerra


¡Hola perdid@s!  Hoy vengo a hablaros de la obra que pude disfrutar el pasado fin de semana en mi teatro “de cabecera”, el Teatro Principal de Zaragoza.  Se trata de Lulú, una maravillosa producción de la mano de Paco Bezerra, bajo la dirección de Luis Luque, que ya quise ver en mi visita a Madrid (de la que por cierto aún no os he contado mi periplo teatral), pero no hubo tiempo material, y cuando la vi en cartel no dudé ni un momento en marcarla en mi calendario.  Así, Producciones Faraute (Compañía Miguel Narros) nos trajo a Armando del Río y María Adánez protagonizando una visión novedosa del mito de la mujer fatal, que dejó al público bastante satisfecho.

Nos encontramos con la historia de Amancio (Armando del Río), un viudo que desde la muerte de su esposa vaga por sus campos de manzanos en busca del verdugo que se la arrebató, una serpiente.  Obsesionado con la idea de eliminarla, malvive en su hogar con sus dos hijos Calisto (César Mateo) y Abelardo (David Castillo), que observan la locura de su padre, hasta que le dan un ultimátum con el fin de abrirle los ojos y mostrarle la necesidad de volver a su vida normal.  Ante ello, Amancio reacciona desapareciendo temporalmente, y a su vuelta no regresa solo, sino con una misteriosa mujer herida en la espalda que no recuerda nada, sólo su nombre… se llama Lulú (María Adánez).

Lulú pone patas arriba la vida de los tres hombres, pero un halo de misterio la rodea ¿quién es? ¿qué hace allí?, causando una irresistible atracción a la que ninguno de nuestros protagonistas podrá resistirse, por la que piden ayuda a Julián (Chema León) para salir de este estado, que podríamos calificar de “hipnótico”, en que se encuentran…

Foto.- Producciones Faraute

Con esta historia, Paco Bezerra quiere poner de manifiesto el mito de la mujer fatal.  Todas son Lulú, desde Eva a Circe, Lilith o Pandora; esa mujer a la que todo el mundo ama y teme, jugando con la imagen de la manzana como fruto prohibido, pero quizá Bezerra lo que hace es dotar a la historia de la otra cara, la versión desde el lado de la mujer, con un claro alegato contra la violencia machista, porque en toda historia hay dos versiones, y siempre hay una que, por conveniencia o por desconocimiento, se oculta a la opinión pública.

Una escenografía aparentemente sencilla, y una buena iluminación dotan a la historia en cada momento del ambiente que precisa, jugando con las sombras y el vestuario.  A nivel interpretativo, los soliloquios de Armando del Río cuentan con la fuerza necesaria en la situación en que se presentan, sirviendo de hilo conductor de la acción,  mientras que Adánez muestra una Lulú desinhibida, con cierta dulzura e incluso ápices de inocencia que la dotan de una enorme personalidad, reforzada en la parte final de la obra de manera espectacular.  David Castillo (Aída…) y César Mateo (B&B, El accidente…) muestran la desesperación de unos hijos, que va tornándose diferente a lo largo de la representación, mientras que Chema León, como Julián, con esa estética de “señor del mal”, cuenta con un papel secundario relativamente destacable.

Una buena obra, lástima del poco más de medio aforo del teatro el último día de su representación, y de ciertas “interrupciones” por no oírse bien por determinado sector del público (cuando el sonido era correcto), con una única puntualización:  quizá si su duración hubiera sido algo mayor habría beneficiado a la trama, “relajando” un poco más el desarrollo de la historia, que parece cortarse y cambiar de plano radicalmente (aunque probablemente sea eso lo que busque el autor) dejando al espectador un poco sorprendido y con ganas de llegar más allá.  

Por todo ello, solo puedo recomendaros que no os la perdáis, que están de gira y en su web podéis consultar todos los lugares por los que pasará.  Teatro de calidad, muy bien hecho, y con una gran puesta en escena, donde destacan Adánez y del Río de modo claro.  Lo dicho, perdid@s, si la tenéis cerca, id a verla, ¡os encantará! ¡Palabra de perdida!😉


LULÚ
PRODUCCIONES FARAUTE 
(COMPAÑÍA MIGUEL NARROS)
Puntuación 8.5 / 10

Autor.- Paco Bezerra

Dirección.- Luis Luque

Reparto:

Armando del Río.- Amancio
César Mateo.- Calisto
David Castillo.- Abelardo
María Adánez.- Lulú
Chema León.- Julián


Síguela en Twitter.- @LULUdeBezerra 

miércoles, 9 de mayo de 2018

Reglas, usos y costumbres en la sociedad moderna; peladillas, documentos y elegante ironía para la vida civilizada


¡¡¡Hola perdid@s!!! Hacía mucho que no podía pasarme por aquí para contaros lo que he ido viendo, pero la oposición me agota el tiempo libre, y se van acumulando los posts, pero prometo ponerme al día lo más pronto posible…  Para ello comenzaré, tras disculparme por este breve periodo de ausencia, por la última obra que pude disfrutar.  Fue el pasado fin de semana en el Teatro de la Estación, de Zaragoza, de la mano de Tranvía Teatro, que nos traía una obra de Jean-Luc Lagarce bajo la dirección de Aitana Galán, “Reglas, usos y costumbres en la sociedad moderna”, un tratado, desde la ironía, sobre cómo vivir en una sociedad civilizada, para ser uno más, determinando el futuro de cada uno y sesgando la libertad del individuo, porque como dice el propio autor "Vivir no es necesariamente imposible, basta con seguir las reglas".

Nos encontramos con un escenario atemporal, quizá con cierto toque modernista, aunque una lámpara de cristales preside la estancia.  Allí encontramos a nuestra protagonista, encarnada por Cristina Yáñez (a la que no había visto actuar y me impresionó), que va desgranando este manual, con cada una de las reglas que rigen nuestra vida, desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte, quizá no del todo lógicas, pero que dirigen el devenir del individuo (evitando también las críticas de las malas lenguas), pasándolas por un tamiz de ácida ironía que dotan de ritmo un texto complejo y extenso.
 
Foto:  Teatro de la Estación

Esta obra se convierte así en un maravilloso ejercicio tanto de dirección como de interpretación.  Aitana Galán, en la dirección, ha entendido de manera brillante el texto de Lagarce, basado en un tratado de urbanidad del siglo XIX, con ese filtro de comedia crítica hacia la propia sociedad.  Por otro lado, Cristina Yáñez, su protagonista, se gana al público con su facilidad de palabra y sus numerosos guiños; en una muestra de buena interpretación y dominio escénico indiscutible.

El vestuario y la iluminación también merecen ser destacados.  Con una indumentaria original, mezclando antigüedad y modernidad en un vestido rojo que se va transformando en el transcurso de los acontecimientos, Silvia de Marta quiere poner de manifiesto el trasfondo de esta historia.  Mientras, la iluminación a cargo de Javier Anós, es un elemento que, aunque con algún momento quizá algo ininteligible, va marcando los tiempos de la historia, convirtiéndose en un elemento fundamental para el desarrollo de la misma.

Así, lo único que puedo hacer es recomendaros que no os la perdáis este fin de semana, que aún está en cartel en el Teatro de la Estación, porque os encantará.  Tanto por la temática, la dirección y la interpretación (quizá, según he leído, uno de los trabajos más “redondos” de Cristina Yáñez), demostrando un claro dominio de la técnica escénica y de la temática de la obra.  No os la perdáis perdid@s, Cristina sigue “recordándonos” estas reglas hasta el domingo…  Os encantará, ¡palabra de perdida!😉


REGLAS, USOS Y COSTUMBRES EN LA SOCIEDAD
MODERNA

TRANVÍA TEATRO
Puntuación 9 / 10

Autor.- Jean-Luc Lagarce

Traducción.- Fernando Gómez Grande 

Dirección.- Aitana Galán

Intérprete.- Cristina Yáñez