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miércoles, 15 de junio de 2016

El padre, una "farsa trágica" con espíritu de thriller



            ¡Hola perdid@s!  En la entrada de esta semana quiero hacer referencia a la obra que pude disfrutar el pasado viernes, El Padre, de Florian Zeller, dirigida y adaptada por José Carlos Plaza, de la mano de Pentación Espectáculos en el Teatro Principal de Zaragoza.  Desde que vi que Héctor Alterio venía a Zaragoza me moría de ganas de poder verlo en directo, puesto que en El estanque dorado me fue imposible, y qué mejor que con una obra de este calado, una historia que nos desentraña una realidad dura con una gran elegancia y delicadeza que no deja indiferente a nadie.


            Nos encontramos con Andrés (Héctor Alterio) un anciano de mente confusa derivada de un principio de alzhéimer, que confunde realidad con ficción (o quizá no).  Andrés no tiene muy claro lo que está ocurriendo, si lo que le rodea es producto de su mente o es todo una “conspiración” para satisfacer los intereses de sus propios allegados, situación que podemos apreciar en la obra de manera nítida.  

Foto:  Pentación Espectáculos


Tras enfadarse con la enfermera que le cuidaba, nuestro protagonista se traslada a vivir con su hija Ana (Ana Labordeta) y la pareja de ésta, Pedro (Luis Rallo), que se encuentran en una situación de lucha personal por lo que quieren y lo que deben hacer…  Y es ésta vida la que da tumbos en la mente de nuestro protagonista, convirtiéndose en una historia de suspense, incluso de confusión absoluta de Andrés, pues llega a cambiar cara y cuerpo de su propia familia, lo que se manifiesta mediante la interpretación de los mismos personajes por otros actores (Miguel Hermoso y María González), ahondando aún más en esta separación entre la realidad y su percepción distorsionada de la misma debida a la senectud.  Además, toda esta confusión se refuerza con la figura de Laura (Zaira Montes) la nueva enfermera contratada por Ana, que lejos de aclarar las ideas de nuestro protagonista sólo le sirve para elevar el nivel de "desorden mental" en que se encuentra.


          Tratando un tema tan espinoso como el que nos encontramos, Zeller lo hace con una gran delicadeza, profundizando en la mente del protagonista, pues el desarrollo de la obra es visto desde sus ojos, poniéndonos en la posición de nuestro protagonista, Andrés, y haciéndonos reír y llorar a lo largo de toda la trama.


         Con una obra que parece haber sido escrita para él, nos encontramos con un magistral Héctor Alterio (siento si alguien piensa que soy algo parcial, pero todos conocéis mi predilección por esta familia) que siente como nadie la tesitura del personaje, profundizando al máximo en el mismo, transmitiéndolo al espectador y  llevando el peso de la función sobre sus hombros de una manera extraordinaria que lo deja agotado al finalizar la misma.  Mención también a una maravillosa Ana Labordeta en el papel de hija que nos muestra el sufrimiento y la lucha entre lo que quiere y lo que debe hacer, talento local que quizá debería estar más reconocido… sin dejar de mencionar al resto del elenco, un Luis Rallo muy solvente en su interpretación; así como Zaira Montes, María González y Miguel Hermoso, al que ya tuve la suerte de disfrutar en Don Juan Tenorio (la versión de Blanca Portillo), y que como siempre, nunca defrauda.


            Una obra dura, sobre un tema espinoso, tan próximo que a todos nos toca más o menos cerca, pero tratado con tal respeto que, a través del tamiz del humor, te hace apreciar la grandeza de las personas y, por qué no, también esos momentos en que el ser humano no es tan grande…  Una magnífica farsa trágica, como el propio autor señala… Una obra, como señaló la propia Ana “tiernecita”, puesto que lleva pocas representaciones, pero que no os debéis perder puesto que os calará hondo y os gustará, con enormes interpretaciones, 100 % recomendable.  Si podéis verla seguro que os cautivará, ¡palabra de perdida!


EL PADRE
de Florian Zeller 

PENTACIÓN ESPECTÁCULOS

Dirección y adaptación.- José Carlos Plaza

Reparto:

Andrés.- Héctor Alterio
Ana.- Ana Labordeta
Pedro.- Luis Rallo
Hombre.- Miguel Hermoso
Laura.- Zaira Montes
Mujer.- María González

Web.- El padre 

lunes, 4 de abril de 2016

Atchúusss!!! Rescatando el Chéjov humorístico más desconocido



            En esta ocasión, mi visita al Teatro Principal de Zaragoza fue para disfrutar una obra que ya llevaba tiempo queriendo ver.  Había oído maravillosas críticas y, con el impresionante elenco que la representaba, mis ansias por disfrutarla crecían, más aún cuando no pude verla en Madrid, por lo que cuando vi que venía a Zaragoza se convirtió en uno de mis planes más esperados.  Se trata de Atchúusss!!!, una obra dirigida por Carles Alfaro, que es una adaptación de textos humorísticos de Antón Chéjov por Enric Benavent y el propio Alfaro, de la mano de Pentación Espectáculos.


            Nos encontramos ante la obra de un Chéjov aún no maduro (a diferencia de otros textos imprescidibles como “El jardín de los cerezos” o “La gaviota”), que en su juventud se dedicó a deleitar a sus paisanos con cuentos, sátiras y textos humorísticos donde sus protagonistas eran aquellos que la mayoría de las veces solían aparecer en un segundo plano con respecto a otros personajes principales…  No olvidemos que Chéjov era médico, y por ello, quizá,  uno de sus primeros textos humorísticos fue “El estornudo”, texto que a pesar de no encontrarse en el montaje final de esta obra, sí que ha mantenido su esencia con ese estornudo como, en cierto modo, hilo conductor, de las historias que se representan.  Además, en todas estas historias vemos que el autor dota a cada uno de sus personajes de una impresionante sensibilidad, comprensión y una inmensa piedad, que hacen que el espectador pueda sentirlos cerca, y que, encarnados por el espectacular elenco que tuvimos la suerte de disfrutar, lo convierte en garantía de éxito. 


Así, estamos ante una sucesión de cinco historias, encarnadas magistralmente por cinco grandes de la escena, tanto teatral como televisiva y cinematográfica, Adriana Ozores, Malena Alterio, Ernesto Alterio, Fernando Tejero y Enric Benavent, hiladas en el relato de una vida, la de un viejo acomodador de un teatro (Enric Benavent), que antes ha podido disfrutar de las mieles del éxito en el teatro, pues era actor, pero por azares del destino ha terminado trabajando en uno de sus lugares fetiches.  Nuestro protagonista se despierta en una vieja butaca, tras una borrachera, sin saber si está dormido o despierto, vivo o muerto, mientras sus fantasmas, encabezados por un loco pianista, Nikita (Ernesto Alterio, con un papel que le va como anillo al dedo y con el que se nota que disfruta) que con su viejo piano le acompaña, rememoran su vida con historias que nos la ilustran, con un elemento común, los estornudos, pues en cada una de ellas alguno de los personajes estornuda acatarrado o alérgico, y que sirven como invisible hilo conductor de la mismas; todo ello en una original escenografía en la que el espectador puede ver los cambios de espectacular vestuario de los personajes y en la que los actores se mueven como pez en el agua.

Foto: Pentación Espectáculos


            Historias como “La petición de mano”, “La institutriz”, “El oso”, “La seducida” o “La criatura indefensa”, magistralmente enlazadas para rememorar la vida de nuestro protagonista, hacen que el espectador disfrute durante más de dos horas y que no deje de sonreír.  Destacar a Malena Alterio en “La institutriz” y su canción acompañada al piano por su hermano Ernesto (mi debilidad por los Alterio es ampliamente conocida), que enmudece al público y lo hace estallar en un emocionante aplauso al finalizar; o las magistrales interpretaciones del resto del elenco, Adriana Ozores, Fernando Tejero y Enric Benavent, con las que no puedes dejar de reír, y con las que las dos horas del espectáculo se hacen cortas…


            Me encantó, me reí, me emocioné, me sorprendí y me enternecí con cada minuto de la obra, con ese poder que sólo los grandes tienen de hacerte partícipe de sus sentimientos en cada momento, y he de señalar que repetiría un plan como éste sin dudar.  Sólo faltó para redondear la noche la posibilidad de haber felicitado a los intérpretes tras la obra, el AVE los llamaba, y no hubo opción (lástima no haber podido llegar a tiempo para asistir a la presentación de la obra a la prensa…), así que chicos, otra vez será… 


            Una opción cien por cien recomendable si queréis disfrutar de la, quizá, más desconocida  cara de Chéjov: su vertiente humorística.  Muy divertida y tierna en ocasiones, pero opción segura si quieres salir del teatro con una sonrisa en la cara y un subidón de ánimo.  No os la perdáis si podéis disfrutarla, ya que un texto magistral unido a unas enormes interpretaciones sólo puede dar lugar a un resultado: ÉXITO.  No os arrepentiréis, palabra de "perdida".  Porque, como nos recuerdan en una de las historias que componen la obra, “"Reírse de todo es propio de tontos, pero no reírse de nada lo es de estúpidos”  #YoVeoAtchúusss ¿y vosotros?


ATCHÚUSSS!!!
sobre textos humorísticos de Antón Chéjov
PENTACIÓN ESPECTÁCULOS

Adaptado por Carles Alfaro y Enric Benavent
Dirección.- Carles Alfaro

Reparto:

 Malena Alterio
Ernesto Alterio
Enric Benavent
Adriana Ozores
Fernando Tejero 
 

domingo, 27 de diciembre de 2015

César y Cleopatra, reflexiones en el limbo de la eternidad



            Ésta era otra de las obras que no podía perderme, Ángela Molina en el Teatro Principal de Zaragoza, bajo la dirección de Magüi Mira y con un montaje de Emilio Hernández, avalado por Pentación Espectáculos y el Festival de Teatro clásico de Mérida (uno de mis “pendientes”) con gran éxito desde su estreno.

            Nos encontramos con un escenario en blanco que juega con la luz para dotar de vida y alma a nuestros protagonistas, un César (Marcial Álvarez) y una Cleopatra (Lucía Jiménez) en su juventud, y otros en su madurez (Emilio Gutiérrez Caba y Ángela Molina), que en el limbo de la eternidad se encuentran y comienzan a recordar… 

            Estamos en esa eternidad, César y Cleopatra, vestidos con trajes de fiesta, se reencuentran  en 2015, tras años sin verse, y rememoran su vida pasada, cómo se conocieron y el amor mutuo que llegaron a profesarse, obteniendo con él provechosas repercusiones en el ámbito político y territorial.  Cleopatra, “armada” con su tablet, muestra a César cómo es la vida hoy, el machismo, el poder y cómo la historia puede cambiar dependiendo de quien la escriba…

            En un mundo donde la historia siempre la han escrito los ganadores y, además, siendo casi siempre autores masculinos, intentan imaginar, ironizando, cómo habría sido su romance en la actualidad y qué repercusiones políticas habrían tenido… la erótica del poder y el poder de la erótica, entre selfies y whiskys.   Y ahí es donde se materializan los otros dos protagonistas, que sin articular palabra han acompañado al César y Cleopatra maduros, para mostrarnos cómo esta erótica del poder estaba más presente que nunca en aquel momento, y que a pesar de comenzar como una relación interesada con tintes políticos (recordemos que César va a visitar a Cleopatra una vez ha conseguido ser reina de Egipto en detrimento de su hermano Ptolomeo -menor de edad-) termina como una historia de amor, aunque esos intereses políticos enfrentados, esos dos modos de ejercer el poder cómplices, aliados y, en ocasiones, enfrentados, nunca desaparecieron.

            Y así conviven nuestros cuatro protagonistas durante la obra, recordando lo que fue, lo que no, y lo que pudo ser y no fue, aconsejando nuestros mitos a los personajes reales para intentar evitar el destino que, como tal, es inmutable, discutiendo sobre lo que harían o jamás volverían a repetir si de nuevo habitaran la tierra, todo ello aderezado con música y danza (Ángela Molina cantando, con su habitual elegancia natural, espectacular) para terminar fundidos en un abrazo de eternidad y realidad. Una propuesta que aúna drama, comedia, y sobre todo puro teatro, que os situará, como espectadores, en una posición privilegiada como cómplices de los protagonistas, a quienes contar sus historias y con quien compartir sus pensamientos.

            Siguen de gira por España, dos maestros como Ángela Molina y Emilio Gutiérrez Caba y dos, no menos importantes, enormes profesionales como Lucía Jiménez y Marcial Álvarez, no os lo perdáis si podéis, porque os encantará, palabra de “perdida”.  Y vosotros, ¿qué pensáis de la erótica del poder?


CESAR & CLEOPATRA
FESTIVAL DE TEATRO CLÁSICO DE MÉRIDA / PENTACIÓN ESPECTÁCULOS

Autor.- Emilio Hernández

Dirección.- Magüi Mira

Reparto:

Cleopatra.- Ángela Molina
César.- Emilio Gutiérrez Caba
Cleopatra joven.- Lucía Jiménez
César joven.- Marcial Álvarez